Risotto de quínoa

Comer saludable no implica grandes esfuerzos, más bien mucha imaginación y voluntad. El risotto de quínoa es una buena forma de comer sano y muy bien. Como cualquier otro risotto, éste implica algo de paciencia en su preparación. Sin embargo, los resultados son garantizados. Además estarás dando protagonismo al cereal tendencia en estos tiempos.

Los ingredientes necesarios
Aproximadamente para obtener seis raciones completas se van a requerir los siguientes ingredientes:
• Queso parmesano
• 1 taza de crema de leche
• Tomillo
• Ajo finamente picado
• 1 cebolla finamente picada
• Aceite de oliva
• Una taza de vino blanco
• 1 cebolla
• 200 gr de champiñones
• 300 gr de quínoa
• 4 tazas de caldo de pollo
• 3 cucharadas de mantequilla
• 1 cucharada de azafrán

Preparación del risotto de quínoa
Comienza por lavar muy bien la quínoa hasta lograr que el agua salga clara. Pon a calentar las tazas de caldo de pollo e incorpora la quínoa durante unos 10 minutos aproximadamente o hasta que esté graneada. La cuelas y dejas enfriar.

Toma un sartén y pon a calentar la mantequilla, agregas la cebolla finamente picada hasta que comience a dorar. Entonces incorpora el ajo picado minuciosamente, revolviendo poco a poco. Le corresponde el turno ahora a los champiñones fileteados. Sigue moviendo y agrega el vino blanco. Deja que evapore un poco y rocía con algo de tomillo.

Continúa cocinando a fuego lento. Agrega ahora el azafrán, la crema de leche, sal y pimienta. Deja que hierva y añade la quínoa. Sigue cocinando hasta obtener una textura untuosa. Incorpora un poco de parmesano. Apagas y sirves caliente. A cada plato espolvoreas queso parmesano y puede ser un poco de cilantro picadito.

Datos sobre el risotto de quínoa
El secreto principal del risotto de quínoa es revolver constantemente. A medida que vayas agregando cada ingrediente mezcla lentamente hasta lograr la unión de todos los componentes. Recuerda que la mayor parte del proceso se realiza a fuego lento, por lo tanto se requiere de mucha paciencia.

Sin embargo, el resultado final bien valdrá el esfuerzo porque el delicioso sabor es indiscutible. Es un plato para comerlo solo, acompañado de un buen vino blanco.

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